domingo, 23 de octubre de 2011

Déjame que te cuente...

0:29 marcaba el reloj,yo como cada noche estaba sentada en mis aposentos reales con un bolígrafo y un folio, miraba el techo como si de un eclipse lunar se tratara, pero no era más que otra noche en vela, a falta de inspiración, el humo de mi cigarrillo me eclipsaba, mi reproductor no hacía más que repetirse y no encontraba nada sobre lo que afianzar mi bolígrafo, así que volví a la ventana desde la que podías ver coches pasar, gente pasear (sí, aunque parezca raro la gente pasea a las doce y media de la noche) pero para mi no era nada nuevo, sino otra noche en vigilia en aquella ventana en la cual había visto crecer muchas cosas, desde mi imaginación hasta mi odio.

martes, 18 de octubre de 2011

llueve

Podría escribir sobre cualquier cosa,la lluvia,la vida,el tiempo o hasta de él ¿Por qué no?,pero seamos sinceros,la vida no es lo que imaginas,el tiempo ni se compra ni se vende,la lluvia es siempre igual,pero él marca la diferencia. Esto es tan fácil como la vigilia,la inspiración y yo.
Hoy es uno de esos días en los que la vida no me importa nada, la lluvia me emociona, el tiempo me sobra y él me falta.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Somos el tiempo que nos queda

"Quien con poco se conforma es porque poco se merece".
Desde pequeña siempre me enseñaron que si quieres algo tienes que ganártelo, es una constancia, un día a día, algo monótono (la palabra que define a mi ex novio) si luchas obtendrás recompensas, cada noche antes de dormir, me tomo unos minutos para reflexionar, me siento en la cama y pienso si de verdad estoy haciendo bien las cosas, si estoy aprovechando cada segundo como debo, pero otras muchas veces cuando la vigilia dura más de diez minutos, vuelvo en sí y obtengo una clara respuesta, nadie te da nada, o luchas o pierdes. El mayor secreto es vivir el momento, hacer lo que debes y muchas veces lo que no debes también. Podrías identificarte o no, es lo que menos me importa, hace mucho tiempo que dejaron de importarme las cosas (justo el día que te perdí).

lunes, 3 de octubre de 2011

sábado, 1 de octubre de 2011

Mentiras universales

Las esperanzas no son sino eso, esperanzas, pensar que ya son 18, 18 años con ilusiones, con esperanzas, prosperar, madurar, escuchar, hablar, mantener la felicidad, si es que la tienes. Las vida es más corta de lo que el mundo piensa, hoy sueñas despierto y mañana sueñas con volver a despertar. La vida se resume a lo que tu quieras, momentos buenos y malos, algunos peores que otros, escribir, vivir, sentir. Será cierto que si quieres puedes, que con valor y un par de esas cosas que nos hacen perder la cabeza a las mujeres, podemos llegar a conseguir la felicidad, quizás Kant tendría razón con eso de que la felicidad es el fin último al que debe llegar cada persona, para poder valorar todo lo demás. Si la vida te da palos, demuéstrale que eres capaz de sobrevivir en el mundo animal en el que vivimos, que si es así será por algo, que los miedos y las ilusiones son lo único que nos hacen aprender.

El primer día de mi muerte

Que la vida son dos días, en mi caso fueron treinta y seis, contados a base de calendario, hasta el veintiuno de abril de dos mil seis, planeaba una vida junto a ella, ir a verla cada mes, reír con ella, sentarme junto a su persona en aquellas escaleras verdes que llevaban hasta la azotea, volverla loca con las cosas del colegio, simplemente hacerla feliz con tiempo, pero el tiempo se lo lleva todo ¿verdad? pues se llevo por primera vez mi vida.
Nadie nace sabiendo por principio universal que desde principio, siempre habrá final.