Que la vida son dos días, en mi caso fueron treinta y seis, contados a base de calendario, hasta el veintiuno de abril de dos mil seis, planeaba una vida junto a ella, ir a verla cada mes, reír con ella, sentarme junto a su persona en aquellas escaleras verdes que llevaban hasta la azotea, volverla loca con las cosas del colegio, simplemente hacerla feliz con tiempo, pero el tiempo se lo lleva todo ¿verdad? pues se llevo por primera vez mi vida.
Nadie nace sabiendo por principio universal que desde principio, siempre habrá final.
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